En las últimas décadas, se ha avanzado en el estudio del cerebro y el sistema nervioso, lo que ha permitido comprobar que el medio ambiente afecta el desarrollo del cerebro, nuestra percepción y comportamiento. Es así como surge Neurotectura, con el fin de profundizar en el estudio de las Neurociencias aplicadas al Diseño y la Arquitectura.
Teniendo en cuenta cifras del Banco Mundial, hoy en día el 56% de la población mundial actual vive en ciudades;[1]de igual manera, datos de encuestas hechas en Europa y los Estados Unidos, las personas pasan un promedio de 90% del día en espacios interiores; lo anterior nos obliga a analizar cómo esos espacios construidos y amueblados en los que habitamos tanto tiempo, inciden en el bienestar, el desarrollo de nuestros cerebros y por supuesto en nuestra salud mental.

(PDF) Sostenibilidad local: enfoques estratégicos e indicadores urbanos.
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https://www.researchgate.net/publication/340931168_Sostenibilidad_local_enfoques_estrategicos_e_indicadores_urbanos
El cerebro es quizá el órgano más importante de nuestro cuerpo porque controla las funciones corporales como la respiración, la digestión y los latidos del corazón. Además procesa toda la información sensorial, el aprendizaje, la memoria, las emociones y la toma de decisiones,[2] en otras palabras, el cerebro nos hace ser quienes somos como especie y como seres individuales.[3]
“Los efectos del entorno se han estudiado en modelos con animales (roedores usualmente) y en poblaciones humanas, tanto en grupos que podríamos llamar “sanos” como en poblaciones que llamaríamos “clínicas” o con desafíos para la salud mental como el Alzheimer, el autismo, o la depresión.”
Arquitecta Marta Delgado fundadora de la plataforma Archiimpact
El cerebro tiene un componente genético, pero lo que más determina su desarrollo es el entorno.[4] Entonces debemos preguntarnos, cómo los sitios de trabajo, estudio, salud, recreación y habitación, en los que pasamos la mayor parte de nuestras vidas, están impactando nuestra salud mental y bienestar. Y es que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), “no hay salud sin salud mental”,[5] pero salud mental no solo incluye la prevención y tratamiento de condiciones neurológicas; en este sentido, la OMS en su constitución dice: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.”


Los invitamos a que nos acompañen en este viaje al descubrimiento de los secretos del órgano más complejo y fascinante de nuestra biología para ponerlos al servicio de la creación de entornos más propicios para el bienestar y el buen desarrollo humano.
[1] Se prevé que esta tendencia siga en ascenso en las próximas décadas. https://www.bancomundial.org/es/topic/urbandevelopment/overview#1
[2] Departamento de Salud y Servicios Humanos, National Institute of Child Health and Human Development (NICHD). https://espanol.nichd.nih.gov/salud/temas/neuro/informacion/funciones
[3] Maldonado, P., Humanos: lo que nos hace únicos. Revista Universitaria Dossier, Numero 157, Pontificia Universidad Católica de Chile https://revistauniversitaria.uc.cl/dossier/humanos-lo-que-nos-hace-unicos/15451/
[4] Förter, J., López, I., (2022) Neurodesarrollo Humano: un Proceso de Cambio Continuo de un Sistema Abierto y Sensible al Contexto. Revista Médica Clínica Las Condes, vol. 33, Issue 4, pp. 338-346. https://doi.org/10.1016/j.rmclc.2022.06.001
[5] Organización Mundial de la Salud. Salud Mental es un derecho. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-strengthening-our-response