Neurociencia y el diseño de lugares para la educación

Green School en Bali, Indonesia. Diseñada por la firma IBUKU  en colaboración ​​con Jörg Stamm y Atelier One.
Esta escuela presenta una espectacular estructura hecha en bambú. Las Green Schools tienen un enfoque educativo nuevo que ayuda a los niños a ser independientes en su vida y aprendizaje.2

Aspectos como la iluminación, la acústica, la temperatura, la ventilación, los colores, la escala, las formas y los materiales empleados en el diseño de las escuelas pueden influir de manera positiva en la experiencia educativa. Por ejemplo, la iluminación adecuada puede fomentar la concentración, la acústica bien tratada puede reducir distracciones, y la elección de colores y materiales puede crear un ambiente más propicio para el aprendizaje.

El cerebro es, posiblemente, el órgano más relevante de nuestra anatomía, ya que de él depende todo lo que somos. El cerebro posee un componente genético; no obstante, posee un comportamiento plástico, lo que implica que puede alterar ciertos aspectos de su configuración como mecanismo de adaptación al entorno. Al nacer, el ritmo cardíaco y otras funciones ya están programadas, mientras que las funciones cognitivas relacionadas con el aprendizaje como la memoria se forman mediante la experiencia. Por ejemplo, un niño puede ser bilingüe o multilingüe si se encuentra expuesto a diversos idiomas en su entorno y esto no depende de su genética.

Neurociencia y pedagogía

Parece apenas lógico pensar que para optimizar la educación haya primero que entender cómo aprende el cerebro. La neurociencia del aprendizaje o neuropedagogía es un campo interdisciplinario que busca comprender cómo funciona el cerebro en relación con el aprendizaje y la enseñanza. Se enfoca en estudiar cómo el desarrollo del cerebro afecta el proceso de aprendizaje y cómo los métodos pedagógicos pueden ser diseñados o adaptados para optimizar el aprendizaje en función de estos conocimientos neurocientíficos.

Niños participando en un experimento neurocientífico en una escuela en Finlandia.
Foto de Minna Huotilainen.3

La neuropedagogía busca integrar hallazgos científicos sobre el funcionamiento del cerebro, como la plasticidad cerebral, la memoria, la atención y otros procesos cognitivos, en la práctica educativa. Esto puede incluir la identificación de estrategias de enseñanza más efectivas, el diseño de programas educativos personalizados, la adaptación de entornos de aprendizaje y el desarrollo de intervenciones para abordar las dificultades de aprendizaje.

La neuropedagogía ha proporcionado información sobre el diseño de entornos de aprendizaje que promuevan un mejor rendimiento cognitivo y emocional. Ha influido en los modelos educativos actuales al ofrecer evidencia científica sobre cómo el cerebro aprende mejor, lo que ha impulsado cambios en enfoques educativos más efectivos, incluyendo el diseño de escuelas en concordancia con estos principios. Esto engloba la organización del aula, la iluminación, la ergonomía y el uso de tecnología educativa alineada con los principios de la neurociencia del aprendizaje.

Escuela Escocesa de San Andrés en Buenos Aires, Argentina. Diseño de ROSAN BOSCH, 2019.
Esta escuela internacional bilingüe es fiel a su tradición escocesa y usa el paisaje escocés como tema para el diseño de espacios fluidos y estimulantes en donde los niños aprenden con mucho grado de autonomía.5

Neuropedagogía, diseño y arquitectura

Nuestro cerebro tiene la capacidad de aprender durante toda nuestra vida y lo hace a través de la experiencia que ocasiona cambios estructurales, ya que el cerebro está compuesto de alrededor de 100 millones de células neuronales que se comunican unas con otras a través del punto de contacto o sinapsis formando circuitos. Cuando una persona aprende algo nuevo, como una habilidad o información, las neuronas en diferentes áreas del cerebro se activan y establecen nuevas conexiones sinápticas. Estas conexiones refuerzan la memoria y la habilidad para realizar la tarea aprendida.

El ambiente o entorno, al igual que la genética, condiciona la forma en que el cerebro se va construyendo. Los procesos de aprendizaje, por ejemplo, ocurren gracias a nuestro cerebro, pero tienen a su vez un gran impacto en el mismo, remodelándolo y condicionando la forma en que va a continuar aprendiendo. Cada vez que consolidamos una forma de aprendizaje, esta deja una huella en el modo en el que las neuronas del cerebro se conectan entre sí. A esta capacidad del cerebro de cambiar físicamente para adaptarse la llamamos plasticidad cerebral

Diversidad Cognitiva.
No todos los cerebros se comportan exactamente igual, y estas variaciones ocurren en parte por la genética de cada uno. Por esto, las habilidades y la forma de aprender de cada quien es puede ser diferente. 6

El enfoque educativo contemporáneo se aleja de la memorización de datos para priorizar el desarrollo de habilidades cognitivas complejas, como el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la creatividad. Esto se logra a través de experiencias de aprendizaje más enriquecedoras y significativas, con el objetivo de preparar a los estudiantes para los desafíos actuales. Estas son algunas características que podrían ser deseables en las escuelas desde la perspectiva de la neuropedagogía:

  • El bienestar emocional: El bienestar emocional es fundamental para el aprendizaje efectivo, ya que el estrés y otras emociones negativas pueden interferir con la capacidad del cerebro para procesar y retener información. Las escuelas deben promover un ambiente de apoyo emocional donde los estudiantes se sientan seguros, valorados y respetados, y donde se enseñen habilidades de regulación emocional y manejo del estrés.
  • Diversidad cognitiva: Reconociendo que cada estudiante tiene habilidades y estilos de aprendizaje únicos, las escuelas deben adoptar enfoques educativos que reconozcan y valoren la diversidad cognitiva. Esto implica ofrecer opciones y adaptaciones en la instrucción y la evaluación para satisfacer las necesidades individuales de los estudiantes y promover su éxito académico y personal.
  • Énfasis en la metacognición: La metacognición, o la capacidad de reflexionar sobre y regular el propio proceso de aprendizaje, es crucial para el desarrollo de habilidades de pensamiento crítico y autorregulación. Las escuelas pueden fomentar la metacognición, proporcionando oportunidades para la reflexión, la autoevaluación y la planificación estratégica en el aprendizaje.
  • Aplicación de la neurociencia del sueño: La investigación en neurociencia del sueño sugiere que el sueño juega un papel considerable en el aprendizaje y la consolidación de la memoria. Las escuelas pueden tener en cuenta estos hallazgos al establecer horarios que permitan a los estudiantes tener suficiente tiempo de sueño y alentar prácticas saludables de higiene del sueño.
  • Ambientes de aprendizaje enriquecidos: Las escuelas deben proporcionar ambientes de aprendizaje estimulantes y enriquecedores que promuevan la exploración, la interacción y la experiencia sensorial. Esto puede incluir espacios que fomenten el juego, la creatividad, el movimiento y el contacto con la naturaleza, ya que estos elementos han demostrado promover el desarrollo cerebral y el aprendizaje.
  • Uso de tecnología educativa basada en la neurociencia: La tecnología educativa puede ser una herramienta poderosa para el aprendizaje, pero su diseño debe estar informado por la neurociencia para maximizar su efectividad. Esto implica desarrollar aplicaciones, juegos y recursos digitales que estén diseñados para optimizar la atención, la memoria y el compromiso de los estudiantes.
Escuela Escocesa de San Andrés en Buenos Aires, Argentina. Diseño de ROSAN BOSCH, 2019.
En Kindergarten, se han incorporado cajas de luz en amplios podios, ofreciendo a los más pequeños una herramienta para entrenar su motricidad mientras se divierten calcando y dibujando.

El impacto positivo del diseño arquitectónico en el entorno educativo no puede ser subestimado. La creación de espacios que reflejen y apoyen los modelos educativos contemporáneos es esencial para fomentar el bienestar y el rendimiento académico de los estudiantes. Además, el diseño debe considerar la flexibilidad de los espacios para adaptarse a diferentes estilos de enseñanza, fomentando la colaboración y la creatividad. Por lo tanto, la inversión en la planificación de espacios educativos no solo es una inversión en infraestructura, sino también en el futuro de los estudiantes y en la calidad de la educación que recibirán.

Los seres humanos comenzamos a aprender desde que nacemos. En el cerebro existen “ventanas de oportunidad” para desarrollar habilidades, es más fácil aprender cuando estas “ventanas” están abiertas. Por esto, entender cómo aprende el cerebro nos ayuda a ver nuevas formas de enseñar y aprender.


  1. Eberhard, Brain Landscape: The coexistence of Neuroscience and Architecture, Oxford University Press, New York, 2009, p. 46 ↩︎
  2. https://www.greenschool.org/about-us/ ↩︎
  3. https://www.researchgate.net/figure/Finnish-school-children-participating-in-a-neuroscientific-experiment-mobile-EEG-in_fig1_328337756 ↩︎
  4. https://montessorispace.com/blog/neuroeducacion-entender-el-cerebro-para-mejorar-el-aprendizaje/ ↩︎
  5. https://rosanbosch.com/es/proyecto/escuela-escocesa-de-san-andr%C3%A9s ↩︎
  6. https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/mas-36000-cerebros-para-comprender-uno_20638#:~:text=No%20todos%20los%20cerebros%20se,la%20gen%C3%A9tica%20de%20cada%20uno.&text=El%20cerebro%20humano%20es%20el,relacionarnos%20con%20un%20entorno%20cambiante. ↩︎

Published by Patricia Fierro-Newton

Architect and researcher based in London. I founded Neurotectura to explore how architecture can support neurodivergent lives through more empathetic and inclusive design.

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