Cuando J.K. Rowling comenzó a escribir Harry Potter and the Philosopher’s Stone, gran parte del manuscrito nació entre mesas de café, ruido ambiental y tazas humeantes en Edimburgo. La escena se ha convertido casi en un símbolo cultural: la escritora trabajando junto a una ventana, rodeada de conversaciones ajenas, vapor de espresso y movimiento urbano.ContinueContinue reading “La paradoja del espresso: pensamos mejor rodeados de extraños”