Los espacios que habitamos influyen profundamente en nuestros pensamientos, emociones y comportamientos, a menudo de formas sutiles que no percibimos por completo. Desde la manera en que nos orientamos en una ciudad hasta las sensaciones que nos transmite una habitación, el entorno construido moldea el desarrollo cerebral y afecta funciones cognitivas esenciales como la memoria, el razonamiento, la toma de decisiones y la planificación.
Cada vez más estudios demuestran que el cerebro responde dinámicamente a la configuración espacial, los estímulos sensoriales y las señales del entorno, reforzando la necesidad de una colaboración más estrecha entre neurociencia y arquitectura. Comprender estas conexiones es fundamental para arquitectos, diseñadores y planificadores urbanos que buscan crear espacios que no solo optimicen la función cognitiva, sino que también fomenten el bienestar emocional y mejoren la calidad de vida de todas las personas.

La neurociencia del espacio
Nuestra percepción del espacio está profundamente influenciada por procesos cerebrales que permiten interpretar y responder al entorno de manera eficiente. El lóbulo parietal desempeña un papel clave al integrar los estímulos sensoriales y construir una conciencia espacial, lo que nos ayuda a comprender la disposición de los objetos y nuestro propio cuerpo en el espacio. Por su parte, la corteza prefrontal regula la toma de decisiones, la planificación y la navegación, permitiéndonos calcular rutas, anticipar obstáculos y ajustar nuestros movimientos en función del contexto.
La manera en que interactuamos con nuestro entorno impacta directamente en nuestra carga cognitiva, memoria y estado emocional. Espacios complejos o desordenados pueden aumentar el esfuerzo mental necesario para orientarse, generando fatiga y estrés. En cambio, entornos bien diseñados, con referencias espaciales claras y organización intuitiva, facilitan la navegación, optimizan el procesamiento de la información y contribuyen a un mayor bienestar. Esta interacción entre el cerebro y el espacio subraya la importancia de un diseño arquitectónico que favorezca la orientación, la funcionalidad y la armonía cognitiva.

(B) Cuando un animal se mueve por el espacio que lo rodea (líneas grises en el recuadro), una célula de lugar específica en su hipocampo (punto negro en el hipocampo del ratón) se activa eléctricamente cuando el animal está en una ubicación específica del entorno (punto naranja en el recuadro). Esta actividad celular ayuda al animal a construir un mapa mental del entorno, permitiéndole navegar de manera flexible en el mundo.
El papel del hipocampo en la navegación espacial y la memoria
El hipocampo desempeña un papel clave en la memoria espacial y la navegación, albergando células de lugar que nos ayudan a crear mapas internos del entorno. Espacios mal diseñados, sin referencias claras o señales de orientación, pueden interferir con esta función, generando estrés y desorientación. En contraste, entornos con puntos de referencia distintivos y una organización espacial clara favorecen una mejor retención de la memoria y una navegación más eficiente.
Un estudio significativo en este campo, realizado por la neurocientífica Eleanor Maguire, analizó a los taxistas de Londres, quienes deben memorizar el complejo trazado urbano de la ciudad en un riguroso proceso llamado “The Knowledge”. La investigación reveló que los taxistas durante su entrenamiento desarrollan un hipocampo posterior más grande en comparación con la población general.
Escáneres cerebrales demostraron que esta región del cerebro, asociada con la navegación espacial, creció en los taxistas con el tiempo en respuesta a la experiencia, proporcionando una de las primeras evidencias claras de que el cerebro humano se adapta físicamente a las demandas del entorno. Esta notable adaptación sugiere que el aprendizaje y la práctica no solo afectan nuestras habilidades cognitivas, sino que también tienen un impacto duradero en la estructura misma del cerebro.
Este hallazgo ha sido particularmente relevante para comprender enfermedades como el Alzheimer, que se caracteriza por daños en el hipocampo, lo que provoca desorientación y dificultades de navegación. A medida que la enfermedad avanza, los afectados pierden la capacidad de reconocer espacios familiares y moverse con seguridad, lo que subraya el papel esencial del hipocampo en la formación y mantenimiento de la memoria y de mapas cognitivos.
Cuando se está bajo los efectos del alcohol, el hipocampo funciona de manera menos eficiente, lo que provoca lapsos de memoria, confusión, dificultades en la orientación y problemas en la toma de decisiones. A mayor consumo de alcohol, mayor será el nivel de deterioro cognitivo.
Neuroplasticidad: Cómo el entorno Moldea el cerebro
Neuroplasticidad—la capacidad del cerebro para reorganizarse en respuesta al entorno y las experiencias— demuestra que estos factores tienen impactos a largo plazo en las habilidades cognitivas. Los entornos enriquecidos con abundante luz natural, texturas diversas y espacios adaptables mejoran la estimulación mental, mientras que los entornos desprovistos de estos elementos pueden llevar a la estancación cognitiva y al estrés.

Cómo la arquitectura afecta al cerebro
El procesamiento sensorial en el cerebro es esencial para interpretar el entorno, construir mapas espaciales y facilitar la navegación. Este proceso influye en nuestras emociones y comportamientos, permitiendo que el cerebro genere pistas sensoriales y referencias emocionales. Al reconocer patrones y elementos familiares en el espacio, estas referencias ayudan a orientarnos de manera más eficiente, mejorando nuestra capacidad de desplazamiento y adaptación al entorno.
Nuestros sentidos —vista, oído, tacto, olfato y propiocepción—recogen información constantemente, permitiendo al cerebro evaluar la seguridad, el confort y la funcionalidad del espacio. Un entorno bien equilibrado que regule los estímulos sensoriales mejora la concentración, reduce el estrés y favorece el bienestar. En cambio, espacios con ruido excesivo, iluminación intensa o estímulos abrumadores pueden generar fatiga cognitiva, ansiedad y dificultades para concentrarse.
Sin embargo, para las personas neurodivergentes, como aquellas con autismo o trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la entrada sensorial puede estar aumentada o disminuida, lo que dificulta la navegación en espacios sobre estimulantes o mal diseñados. Un diseño reflexivo —que incorpore una señalización clara, control acústico y materiales amigables con los sentidos—apoya la navegación intuitiva, mejora el confort y crea entornos inclusivos que acomodan diversas necesidades cognitivas.
Procesamiento sensorial y entornos construidos
1. El efecto de la luz, color y textura en la cognición
La luz natural es esencial para el cerebro, ya que regula el ritmo circadiano, favoreciendo el estado de alerta durante el día y mejorando la calidad del sueño por la noche. Además, estimula la producción de serotonina, un neurotransmisor clave para el bienestar emocional, ayudando a reducir el estrés y la ansiedad. La falta de exposición solar puede contribuir a trastornos como la depresión estacional, afectando el estado de ánimo y la energía.
Los individuos neurodivergentes procesan la información sensorial de manera diferente. Un entorno con estímulos excesivos —como ruido, desorden o iluminación intensa— puede generar ansiedad y malestar. Por otro lado, espacios demasiado estériles o monótonos pueden resultar poco estimulantes, dificultando la concentración y el compromiso cognitivo. Diseñar entornos equilibrados, que regulen los estímulos de manera adaptable, es clave para crear espacios inclusivos que favorezcan el bienestar y la funcionalidad de todos.
2. El papel de la acústica, la iluminación y los materiales
El diseño acústico ayuda a reducir la contaminación acústica, que de otro modo puede contribuir al estrés y la distracción. La iluminación ajustable permite preferencias sensoriales individuales, mientras que los materiales con texturas variadas crean un ambiente más atractivo y cómodo.
Diseñar espacios inclusivos, mejora el bienestar y la funcionalidad de las personas neurodivergentes. Las escuelas amigables para el autismo se benefician de zonas tranquilas, señalización clara y una iluminación suave para reducir la sobrecarga sensorial. Los espacios de trabajo que apoyan el TDAH prosperan con asientos flexibles, diseños que permiten el movimiento y elementos amigables para manipular que promueven la concentración.
Para un diseño inclusivo para la demencia, distribuciones espaciales familiares, elementos de alto contraste y caminos de fácil navegación mejoran la orientación y la independencia. Las elecciones arquitectónicas reflexivas pueden crear entornos que apoyen diversas necesidades cognitivas, fomentando la comodidad, la accesibilidad y la productividad para todos.
3. El papel de los elementos naturales para apoyar la función cognitiva y reducir el estrés
La investigación muestra que la exposición a la naturaleza en los espacios puede reducir los niveles de cortisol, aumentar la creatividad y mejorar la función cognitiva, contribuyendo al bienestar general. El diseño biofílico es un enfoque que incorpora elementos naturales, como plantas, agua y luz solar, en los entornos construidos para fortalecer la conexión entre el ser humano y la naturaleza.
Los elementos naturales clave desempeñan roles distintos en la formación de nuestro estado mental y emocional. La vegetación mejora la concentración, reduce el estrés y eleva el ánimo, mientras que las características de agua fomentan la relajación y la claridad mental. La luz natural regula los ritmos circadianos, aumentando la alerta y la productividad a lo largo del día.
El diseño biofílico mejora los entornos para las personas neurodivergentes al incorporar la naturaleza, como jardines interiores en oficinas que ayudan a la concentración de quienes tienen TDAH y sensibilidades sensoriales, y vistas hospitalarias que aceleran la recuperación y reducen la ansiedad de las personas con autismo. Los parques urbanos y los jardines en azoteas también promueven el bienestar comunitario, reducen el estrés, apoyan la regulación emocional y fomentan las conexiones sociales entre diversas poblaciones neurológicas.
Cómo los espacios urbanos afectan la salud mental
Los espacios urbanos juegan un papel crucial en la conformación de la salud mental al influir en los niveles de estrés, la función cognitiva y el bienestar emocional general individual y de las comunidades. La integración de espacios verdes, áreas públicas accesibles y diseños amigables para peatones, fomentan la relajación, la interacción social y la actividad física, todos elementos esenciales para mantener la salud mental.
Contrariamente, los espacios urbanos sobrepoblados, con alta contaminación acústica y la falta de elementos naturales, a menudo conducen a un aumento de la ansiedad, la depresión y la fatiga cognitiva. Además, los entornos que carecen de espacios amigables para los sentidos pueden ser abrumadores para las personas neurodivergentes, exacerbando el estrés y el aislamiento social.
La importancia de espacios urbanos inclusivos y restaurativos
Una buena planificación urbana debe incluir a la comunidad para crear ciudades inclusivas que apoyen la resiliencia emocional y mejoren el bienestar de todos los residentes. Es muy importante considerar elementos urbanos que puedan reducir el estrés, mejorar la salud física, mejorar el estado de ánimo y las habilidades cognitivas de las personas.
1. Ciudades transitables
Las ciudades transitables con una señalización intuitiva reducen el estrés al proporcionar a residentes y visitantes caminos de navegación claros, asegurando una experiencia de viaje más placentera y eficiente, al tiempo que promueven la actividad física y mejoran la interacción comunitaria.
2. Espacios públicos amigables con los sentidos
Los espacios públicos adaptados a las sensibilidades sensoriales acometen a individuos neurodivergentes, proporcionando entornos relajantes con una menor sobrecarga sensorial, como iluminación suave, áreas tranquilas y mínimas distracciones, lo que permite mayor comodidad e inclusividad para todos los visitantes.
3. Espacios impulsados por la comunidad
El diseño impulsado por la comunidad fomenta un profundo sentido de pertenencia y seguridad, alentando a las personas a conectarse y colaborar entre sí de maneras significativas, creando en última instancia un entorno de apoyo que nutre el crecimiento y la resiliencia.

En el futuro, los espacios inteligentes podrían adaptarse a nuestros pensamientos y emociones mediante IA, ajustando la iluminación, el sonido y el diseño en tiempo real. Esta capacidad permitirá mejorar la concentración, reducir el estrés y crear una integración armoniosa entre la tecnología y la experiencia humana.ss, and combine technology with human experience.
Direcciones futuras: Diseñando para el bienestar cognitivo
Con los avances en la inteligencia artificial, los arquitectos ahora pueden analizar las respuestas cognitivas y emocionales a los espacios, optimizando entornos para un mejor bienestar. La neuroarquitectura integra la retroalimentación de EEG y biométrica para refinar los diseños espaciales que mejoran la concentración, la relajación o la interacción social.
Espacios inteligentes que se adaptan a necesidades cognitivas y emocionales
Los espacios inteligentes están revolucionando cómo los entornos se adaptan a las necesidades cognitivas y emocionales, mejorando la comodidad y el bienestar. La iluminación y el sonido adaptativos responden a las preferencias del usuario, reduciendo la sobrecarga sensorial y mejorando el enfoque. Los entornos impulsados por IA ajustan dinámicamente los diseños según la carga cognitiva, optimizando la productividad y reduciendo el estrés.
La tecnología portátil proporciona retroalimentación en tiempo real sobre los estresores ambientales, permitiendo que los espacios personalicen configuraciones para las necesidades individuales. Al integrar estas innovaciones, los espacios inteligentes crean entornos más inclusivos y receptivos que apoyan diversas experiencias cognitivas y emocionales.
La importancia del diseño participativo
El diseño centrado en el usuario asegura que se consideren personas de todos los antecedentes cognitivos y sensoriales, fomentando la inclusividad y la accesibilidad. Al priorizar las necesidades y preferencias de diversos grupos de usuarios, los diseñadores pueden crear entornos que acomoden diversas habilidades y mejoren la experiencia general.
Involucrar a las comunidades en los procesos de diseño no solo da como resultado espacios que son tanto funcionales como emocionalmente enriquecedores, sino que también empodera a los individuos al darles una voz en la configuración de su entorno, cultivando un sentido de pertenencia y propiedad. Este enfoque colaborativo da lugar a soluciones innovadoras que reflejan las características únicas de cada comunidad, promoviendo en última instancia el bienestar y la interacción social entre los usuarios.
Conclusión
La arquitectura va más allá de la estética; es un factor clave en la configuración de la cognición, el comportamiento y el bienestar humano. Al incorporar principios de neurociencia, diseño sensorial y biofília, arquitectos y urbanistas pueden crear espacios que fomenten la claridad mental, la regulación emocional y la interacción social armoniosa. El futuro del diseño debe priorizar la inclusión, la adaptabilidad y enfoques basados en evidencia, garantizando entornos que no solo sean funcionales y accesibles, sino que también potencien el desarrollo y el bienestar de las personas en su vida diaria.
Llamado a la Acción
¿Cómo podemos diseñar hogares, lugares de trabajo y ciudades que realmente apoyen nuestras capacidades cognitivas y bienestar mental? ¡Comparte tus ideas, experiencias y sugerencias en los comentarios y sumemos juntos a la creación de entornos más inclusivos y funcionales!
Referencias
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Neuroarchitecture: How Your Brain Responds to Different Spaces https://www.archdaily.com/982248/neuroarchitecture-how-your-brain-responds-to-different-spaces#:~:text=Articles,Brain%20Responds%20to%20Different%20Spaces
How BEER damages the brains of teenagers: Alcohol ‘impairs spatial awareness and memory’ https://www.dailymail.co.uk/health/article-3416251/How-BEER-damages-brains-teenagers-Alcohol-impairs-spatial-awareness-memory.html
Neuroarchitecture: When the Mind Meets the Built Form. https://www.rockfon.co.uk/about-us/blog/2023/neuroarchitecture/#:~:text=What%20is%20Neuroarchitecture?,Access%20to%20art%20and%20nature
The Embodiment of Architectural Experience: A Methodological Perspective on Neuro-Architecture https://www.frontiersin.org/journals/human-neuroscience/articles/10.3389/fnhum.2022.833528/full
A sense of place https://thebiologist.rsb.org.uk/biologist-features/what-when-and-where
Designing for human wellbeing: The integration of neuroarchitecture in design – A systematic review https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2090447922004130
Learn the Knowledge of London. https://tfl.gov.uk/info-for/taxis-and-private-hire/licensing/learn-the-knowledge-of-london
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