Arquitectura para los sentidos: Mathias Goeritz

Un pasillo que se estrecha, un muro que no sostiene nada, una torre amarilla que mira al cielo. Con El Eco, Mathias Goeritz propuso en 1953 algo que hoy suena muy actual: que la arquitectura debía, ante todo, emocionar. En esta serie, Arquitectura para los sentidos, hemos recorrido el ladrillo y el agua de RogelioContinueContinue reading “Arquitectura para los sentidos: Mathias Goeritz”